Guía Controversias en la Cristiandad: Los Dos Pactos

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Contents:
  1. Controversias En La Cristiandad Los Dos Pactos Spanish Edition
  2. Ediciones Bíblicas
  3. El pacto eterno
  4. Servicios Personalizados

Por lo tanto, el cristianismo tiene que valorar y desvalorizar parcialmente al judaísmo, religión que le es anterior y de la que extrae su propia legitimidad. También tiene que explicar en qué es portadora de la verdad, sin serlo entera ni definitivamente. He aquí sus palabras:. Es lo que expresan claramente estas palabras del Cristiano y del Judío:. Cristiano: Todavía no hablo del Mesías, sino de la cesación de la ley, que ves claramente profetizada, como una medicina oportuna para vuestra enfermedad.

Controversias En La Cristiandad Los Dos Pactos Spanish Edition

Y no te desazones ni estés ansioso por la constancia y firmeza de Dios en su propósito y no deplores tu ley como rechazada y muerta del todo. Judío: Pues sois judíos también como nosotros. Nosotros, en cambio, la observamos en espíritu, como Cristo y sus discípulos nos la explicaron Las palabras del Antiguo Testamento no agotan pues su significado en su realidad histórica, sino que desempeñan un papel fundamental en la economía de la salvación, prefigurando el tiempo de la Encarnación y de las postrimerías.

Por lo tanto, entre ambos Testamentos todo es cuestión de enseñanza y de recepción. Estos bienes se granjean a través de la justicia, de la misericordia y de la humildad, y no a través de los sacrificios ni de las fiestas rituales. Así es como las delicias de la Jerusalén terrestre anuncian la bienaventuranza de la Jerusalén celeste 32 , y como todos los ritos y ceremonias se encaminan a la espiritualidad y al amor divino Isaías, I sigs.

Ediciones Bíblicas

A la zaga del interlocutor cristiano, Vives trata de demostrar que en Cristo, que participa de las dos naturalezas divina y humana, se cumplieron las profecías del Viejo Testamento que se encuentran en el Evangelio. Como era de esperar, la apologética acaba por una alabanza del Mesías cristiano y una amenaza para los que quisieran apartarse de él.

Si la fe es necesaria en materia de religión, el hombre no puede prescindir de la razón, que le permite elevarse, por encima de los sentidos y de la imaginación, al conocimiento de la verdad de Dios. Al formalismo externo de la ley mosaica, a la interpretación literal de los textos sagrados, a la concepción antropomórfica de Dios, a la vuelta a la Tierra prometida, al particularismo de la antigua ley, Vives opone la hondura del sentimiento religioso amor, caridad, humildad , el espiritualismo bíblico, la defensa de la majestad de Dios, la vuelta a la Jerusalén celeste y la catolicidad de la ley de Cristo.

Porcentaje de citas bíblicas en la apologética antijudía de Vives. Profetas Mayores. Profetas Menores. Balance estadístico. Nuevo Testamento. Barkaï , Ron ed. Graf , Paul , Ludweig Vives als Apologet. Ein Beitrag zur Geschichte der Apologetik , Friburgo. Rico , Francisco , El sueño del humanismo. De Petrarca a Erasmo , Madrid.

Santiago-Otero , Horacio ed. Revue couvrant les mondes ibérique, hispanique Amérique incluse et maghrébin de l'Antiquité à nos jours. Sommaire - Document précédent - Document suivant.

El pacto eterno

Entre foi et raison. Résumés Español Français English. Plan Consideraciones previas. De la inteligencia de las Sagradas Escrituras. Los que "reflejan" amor revelan la naturaleza del Espíritu Santo que llevan dentro. Los que crean anarquía y confusión entre los creyentes reflejan la ausencia del Espíritu. Como ya he afirmado antes, ésta no es parte de la solución sino del problema. No es el momento de inspeccionar a los hermanos buscando a los divisionistas, sino de examinar nuestros corazones.

II Corintios Amaremos a nuestros enemigos y bendeciremos a los que nos maldicen Mateo Haremos bien a los que nos aborrecen y oraremos por los que nos ultrajan y nos persiguen.


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Así demostraremos nuestro nacimiento en la familia real de Dios. Este no es el fin del problema sino el principio. Lo que considero que es sólo una ofensa, el ofendido puede considerarlo como dos o tres. Nos saca de un ambiente familiar tranquilo a una planicie torrencial donde, como Ismael, siempre estaremos envueltos en conflicto. El amor trasciende todas estas dificultades al despojarse de todo derecho personal.

Por esto prefirió humillarse para que ellos pudiesen ser exaltados. Se hizo pecado para que ellos fuesen libertados del pecado II Corintios Tal mentalidad es tan sobrenatural que sólo puede proceder de Dios al igual que Isaac. Ninguna persona incorregible puede desarrollar tal amor sin el Espíritu Santo como tampoco podía concebir Sara en una matriz muerta. Tres mil personas murieron por su rebelión Exodo en el monte Sinaí cuando se confirmó el primer pacto. Fue y sigue siendo un pacto de muerte Hebreos ; II Corintios Por su sumisión Hechos , se salvaron tres mil personas cuando se instituyó el segundo pacto el día de pentecostés Hechos Fue y sigue siendo un pacto de vida II Corintios El primer pacto comenzó con palabras santas grabadas en piedra y con lugares santos erigidos por el hombre.

Trataba de hacer que el hombre se amoldase al modelo divino mediante amenazas de castigo y presión externa. Lo que la ley no pudo hacer en la carne, debido a su debilidad, los que caminan en el Espíritu ahora sí lo han logrado. No somos adaptados o amoldados Sin embargo, cuando nos enfrentamos a las frustraciones de la vida, todavía tenemos la mismísima tentación de planear el nacimiento de Ismael.

Las normas humanas y las regulaciones legales tienden a hacernos sentir seguros. Dios escogió a Abraham, e hizo su pacto con él. Fue elección con miras a una amplia comprensión: la elección de uno con miras a la bendición de muchos. Lo mismo ocurre con la nación elegida, el pueblo de Israel. Fue escogido él solo de entre las familias de la tierra, pero no fue un acto de parcialidad, sino con miras a que pudiera, en la plenitud de los tiempos, ser una luz a los gentiles, y el medio de difundir la gloria de Dios por toda la tierra.

Pero Cristo -el elegido es la prueba suprema de que la elección no tiene un aspecto exclusivo en cuanto al mundo, sino que es un medio de hacerle llegar bendición. La elección significa que no es el hacer del mismo hombre, o su merecimiento, u otra cosa cualquiera, sino la gracia, lo que a lo largo de toda la línea de desarrollo provee estos puntos y establece estos centros de nueva influencia. Aquí hay otro error que es necesario evitar. La aparición de grandes hombres en las coyunturas particulares de la historia, por ejemplo, no puede atribuirse a la casualidad. Las dificultades no es posible quitarlas nunca del todo, pero si se comprenden y retienen firmemente estos principios, nos proporcionan, creo, una clave por medio de la cual podemos hallar nuestro camino en medio de este intrincado tema y lleno de perplejidades.

A lo que nos hemos de aferrar es que, tanto si podemos explicar el misterio de los tratos de Dios con otros como si no, nuestra propia salvación, si hemos sido llevados a su Reino, y la salvación de todos los que comparten su llamamiento divino, es debida a una gracia que no hemos buscado ni merecido. Capítulo VI. La doctrina de la Persona de Cristo.

Las controversias cristológicas:.

Servicios Personalizados

Apolinaria, Nestoriana, Eutiquiana, Monofisita, Monotelita. Siglos quinto al séptimo. En el próximo capítulo de la historia de la doctrina llegamos a una larga serie de controversias que llamamos Cristológicas. La doctrina de la Persona de Cristo puede ser enfocada o bien desde el lado de la Teología, la doctrina de Dios, o desde el lado de la Soteriología, la doctrina de la redención. Tiene relaciones manifiestas con ambas.

Por un lado, la doctrina de la redención nos obliga a retroceder a la persona del Redentor como alguien que, para el cumplimiento adecuado de su obra, ha de ser divino a la vez que humano. Es desde este lado soteriológico, como veremos, que Anselmo enfoca el tenia. Aunque el aspecto soteriológico, no obstante, dista mucho de ser pasado por alto en la iglesia antigua, es por medio de este otro camino que entramos en las controversias que nos afectan aquí.

Estas aparecieron de modo primario como secuela de las discusiones en que la Iglesia se había ocupado de la doctrina de la Trinidad, y, debido a la consideración exhaustiva de la clase de cuestiones que implicaban, preparó el camino para el problema soteriológico. No obstante, éste sería un juicio precipitado.

Comentarios

El Espíritu de Dios no había dejado a la Iglesia, aun en medio de estas condiciones, sino que la guiaba, a un precio costoso, a su propio paso, a una comprensión segura del significado de sus propias creencias. Porque no puede haber duda razonable de que las controversias que llamamos Cristológicas tuvieron su origen real, no en el capricho, sino en el curso necesario del desarrollo doctrina]; que su aparición o no aparición no fue algo dependiente de la voluntad individual.

Las controversias, arriana y macedoniana habían establecido una vez por toda la unidad esencial del Hijo y del Espíritu con el Padre. Era también una parte integral de la fe cristiana que Cristo tuviera una humanidad verdadera y perfecta.

Los dos Pactos - Pastor Esteban Bohr

Pero esto inmediatamente dio lugar a la pregunta de cómo podía concebirse de modo positivo esta unión de lo divino y lo humano en una sola persona. Esta es la cuestión de la Cristología propiamente, y era inevitable que, al tratar de ella, se intentaran varias soluciones, cuya admisibilidad o inadmisibilidad sólo se podían descubrir después de pruebas exhaustivas.

Pero esto era precisamente lo que la Iglesia de aquel tiempo, a la luz de las decisiones previas, se negaba a hacer. Se mantenía firme en una confesión central de una encarnación real del Hijo eterno, y el problema era en qué forma, bajo este supuesto, podía exhibirse en una persona la unión de la humanidad real con la divinidad verdadera. Incluso Cirilo de Alejandría consideraba lo divino y lo humano como separado por un abismo infinito, y los define con predicados opuestos.

Por otra parte, es posible dar a esto demasiada importancia. Esto me lleva a observar que, para hacer justicia a los hallazgos cristológicos de la antigua Iglesia, es necesario tener en cuenta que era precisamente lo que la Iglesia tenía a la vista como objetivo en estas decisiones. Con frecuencia se culpa a la Iglesia de intentar definir metafísicamente, mediante una serie de distinciones sutiles, lo que por la naturaleza del caso tiene que trascender siempre toda definición.

Este es un peligro real del intelectualismo, al cual se ha visto expuesta constantemente la Iglesia; y el remedio de ello es un continuo regresar y contemplar habitual de la imagen viva de Cristo en los Evangelios, en la cual se armonizan todos los contrastes, en que lo divino y lo humano se ven en su unión real. Pero se da tan insensato hacer de esto una objeción a la obra de definición, como sería el quejarse de que, en nuestra actitud hacia la verdad en general, no podemos siempre permanecer en el estadio ingenuo e irreflexivo de la infancia.

La especulación cristológica tuvo un lugar en la Iglesia, por necesidad, desde su comienzo. Las teorías ebionítica, gnóstica, patripasiana, sabeliana, no menos que las de Pablo de Samosata y de Arrio, implicaban elementos de una Cristología. Abarcan las cinco controversias que hemos mencionado: la apolinaria, la nestoriana, la eutiquiana, la monofisita y la monotelita.

El Hijo de Dios toma sobre sí nuestra entera humanidad, excepto sólo en aquello en que el hombre se constituye un yo. Esta, pues, se dice, Cristo no la puede asumir; pues de otro modo tendríamos dos centros personales, o yos, en Cristo, lo cual es inadmisible. No parece haber ninguna alternativa excepto el que el Logos ocupe el lugar del alma racional en Cristo, y esto es lo que se supone ha hecho.